Nos gustan las historias. Tanto que no solo las leemos, también nos las imaginamos, las vivimos y las escribimos. Porque hay cosas que solo se sienten si se escriben. Bienvenidos a los contadores de historias

martes, 2 de diciembre de 2014

El juramento del soldado

En plena guerra civil un soldado raso llamado Alberto esperaba en su base a la orden del General. Mientras, sus compañeros luchaban en el campo de batalla.
Un día, el general le llamó para que fuese a su despacho. Alberto rápidamente acudió a su cita, en la que su superior le dijo que tenía que hacer un pequeño juramento antes de entrar en batalla.
El General le preguntó: "¿Juras defender tu patria?"
A lo que Alberto le respondió: "Juro defender mi patria y dar mi vida por ella".
A Alberto tan solo ya le quedaba una pregunta más y saldría a combatir.
Entonces dijo el General: "¿Juras matar sin piedad?"
Alberto le respondió: "Juro matar sin piedad".
Una vez hecho el juramento, Alberto salió rápidamente al campo de batalla.
Allí  vio que sus compañeros estaban en apuros y entonces se dispuso a ayudarles.
Poco después, la batalla  casi había terminado.
Ya solo quedaban unos pocos, Alberto entre ellos. Y en el bando contrario, el general y tres soldados que seguían sus ordenes.
Los compañeros de Alberto simulaban estar muertos.
Y Alberto el "único" vivo.
Los soldados del otro bando junto con su General se acercaron hacia donde estaba Alberto que se hacia el herido.
Y el General le dijo: "si quieres salvar tu vida deberás unirte a nuestro bando si no ya sabes lo que te pasará"
En ese momento Alberto recordó el juramento que hizo para defender su patria.
Sin pensárselo dos veces gritó:
¡AL ATAQUEEEEEEEEEE!
Los soldados del bando contrario y su General, estupefactos por las palabras que Alberto había pronunciado, se quedaron inmóviles y desconcertados.
De repente los soldados que aparentaban estar muertos se levantaron y se libró la última batalla, la que decidió todo.
Alberto, aprovechó ese momento para atacar con todas sus fuerzas. Entre sus compañeros y él consiguieron derrotar al bando rival, pero hubo bajas. Alberto perdió su vida.
Los demás soldados contentos por la victoria pero a la vez tristes por la muerte de sus compañeros decidieron ir a la base para informar sobre la triste noticia.

Alberto y todos los soldados de su mismo bando fueron y serán recordados por esa batalla,por su coraje y sobre todo por ese juramento...


Héctor Augusto. 1° ESO. A

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